GUIÓN PARA LAS ETIQUETAS
Cuando introduzcáis vuestro reportaje, entrevista, etc. tenéis que indicar dos etiquetas. La primera que especifique el sector cultural en el que os habéis centrado y la segunda que indique el contenido que habéis analizado.

1. ETIQUETA PARA EL SECTOR CULTURAL:
Patrimonio, museos, archivos, bibliotecas, libro, periódicos y revistas, artes plásticas, artes escénicas, cine, video, música grabada, televisión, radio, fundaciones u otras instituciones culturales.

2. ETIQUETA PARA EL CONTENIDO:
Sector, estrategia competitiva o estrategia corporativa

sábado, 11 de diciembre de 2010

Chillida también sufre la crisis

El Museo Chllida-Leku, una de las referencias culturales más importantes de Euskadi, ha decidido cerrar sus puertas el próximo uno de enero debido a los problemas generados por la crisis en el sector cultural.

Tras permanecer abierto durante diez años, el déficit recurrente, estimado en más de 500.000€ en 2009, hace necesario un expediente de regulación de empleo que afectará a los 23 trabajadores.

El museo nació con la idea del escultor vasco Eduardo Chillida de “crear un espacio vivo, un lugar de encuentro abierto a las artes del mundo”. Se encuentra situado en el caserío Zabalaga, lugar que el escultor y su mujer, Pilar Belzunce, adquirieron en ruinas en 1984. Cuenta con un enorme parque circundante en el que se exponen cuarenta esculturas de gran tamaño, cumpliendo así el sueño de Chillida “encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y que la gente caminara entre ellas como por un bosque”.

Una década después de su inauguración, el 17 de septiembre del 2000, los problemas económicos que se sucedían a lo largo de los años han hecho insostenible el mantenimiento del centro. La noticia no ha supuesto una novedad para nadie, ya en 2005 Luis Chillida, director del museo y uno de los ocho hijos del escultor, planteaba la necesidad de ir de la mano de las instituciones. “Sacar adelante el proyecto de mi padre ha sido una locura muy bonita, pero nos preocupa como mantenerlo”.

El museo ha estado siempre financiado únicamente con el patrimonio familiar, gestionado de forma privada a través de una sociedad limitada. La familia lleva años trasladando a las instituciones la necesidad de ayudas para garantizar la supervivencia del museo. El gobierno vasco ha señalado que hace más de un año que se iniciaron los contactos buscando formas de continuidad para el museo, pero la crisis dificulta los acuerdos.

Para comprender la falta de entendimiento entre las dos partes hay que tener en cuenta que la financiación fue asumida desde el principio completamente por la familia para poder tener mayor libertad de movimientos. El ejecutivo vasco a cambio de estas ayudas propone varias fórmulas de gestión que obligarían a cambiar el modelo actual (posiblemente hacia un modelo mixto público/privado). Según el comunicado de prensa, la dirección del museo está abierta a un acuerdo que respete las condiciones que aseguren la continuidad del proyecto tal y como lo definieron en su día Eduardo Chillida y su mujer.

Los artistas, las instituciones y los galeristas vascos pidieron que se hiciera lo posible para salvar el museo, destacando la singularidad del espacio, pero la concepción museística como un espacio abierto con obra monográfica y gestionado por la familia, obliga a preguntarse las posibles repercusiones que tendría la entrada de las instituciones públicas.

El alcalde de San Sebastián pide que se constituya una mesa institucional para evitar el cierre del museo. Por su parte, Luis Chillida plantea el inicio de nuevas actividades, como exposiciones temporales de grandes creadores, garantizando así su supervivencia. Con estas exposiciones temporales el centro sería más dinámico y atraería a más gente. Esto supondría la construcción de un nuevo espacio ya que “el caserío Zabalaga es un lugar demasiado íntimo”. Aunque por otro lado señala “no hay que mezclar las cosas, el valor del Chillida-Leku está vinculado a la figura de nuestro padre y su obra”.

Si finalmente estas negociaciones no llegan a buen puerto, el legado del escultor español más importante podría salir no solo de San Sebastián sino del país. Las ofertas no faltan y los Chillida contemplan todas las posibilidades. Por ahora han puesto a la venta 12 esculturas de gran formato de la colección privada, las primeras en el mercado tras la muerte del escultor y que aliviarán el déficit que arrastra el mueso.

De momento y a pesar de su cierre al público, el museo continuará con sus actividades paralelas como la conservación del patrimonio artístico de Chillida y las exposiciones tanto nacionales como internacionales.