GUIÓN PARA LAS ETIQUETAS
Cuando introduzcáis vuestro reportaje, entrevista, etc. tenéis que indicar dos etiquetas. La primera que especifique el sector cultural en el que os habéis centrado y la segunda que indique el contenido que habéis analizado.

1. ETIQUETA PARA EL SECTOR CULTURAL:
Patrimonio, museos, archivos, bibliotecas, libro, periódicos y revistas, artes plásticas, artes escénicas, cine, video, música grabada, televisión, radio, fundaciones u otras instituciones culturales.

2. ETIQUETA PARA EL CONTENIDO:
Sector, estrategia competitiva o estrategia corporativa

jueves, 10 de diciembre de 2009

Cómo ser productor de cine por dos euros

Crowd Funding: el cine adopta este nuevo modelo de negocio y convierte a los espectadores en productores.

María de Ancos Rivera. Madrid, 9 de diciembre de 2009.


La industria cinematográfica de nuestro país aguza el ingenio en estos tiempos de recesión económica. Producir una película no es barato, acarrea una gran inversión. Y en momentos de crisis se recortan las subvenciones públicas, a la vez que aumenta la cautela de los inversores privados.

A imagen de lo que ocurre cuando se recaudan fondos para un proyecto benéfico, algunas empresas on-line han ido demostrando cómo recurrir a los consumidores de forma masiva también puede funcionar en el mundo de los negocios. Las casas discográficas detectaron enseguida beneficios adicionales en esta forma de financiación. Compañías como Sellaband.com (en Holanda) y Slicethepie.com (en Inglaterra) permiten a los visitantes de sus portales invertir cantidades pequeñas con las que contribuyen a la grabación y producción de álbumes, disfrutando posteriormente de la parte proporcional de beneficios que esos artistas generen. Además los músicos acceden así a un inmenso canal de distribución sin coste alguno, y los “inversores” influyen de alguna manera en la selección de bandas o cantantes que triunfan. Mientras, las compañías siguen obteniendo los máximos beneficios pero desviando gran parte del riesgo y los costes que implican la promoción de nuevos talentos. Pero no es el único sector en el que se ha aprovechado esta oportunidad de externalización del riesgo y de la financiación. Hay otros ejemplos, como MyFootballClub en el terreno deportivo, o Spot.us en el del periodismo.

El mundo del celuloide no tardó en adoptar este innovador modelo de negocio. El pionero fue Matt Hanson, cineasta, productor y fundador del Festival de cine Onedotzero, con la película A Swarm of Angels. El proceso, que el propio Hanson bautizó como Cine 2.0, contó con la inversión de 50.000 suscriptores que aportaron 25 libras cada uno. La producción se acoge también a las licencias flexibles Creative Commons, denominadas en castellano “licencias de bienes comunes creativos”, que permiten al público descargar, difundir e incluso editar el material original creado para la película. Le siguieron The Age of Stupid y, en España, El Cosmonauta.

Riot Cinema Collective nace en el año 2005 y con ella el proyecto El Cosmonauta, “una película de ciencia ficción producida por muchas personas (y tú) desde sólo 2 euros”.


Más información en:
www.elcosmonauta.es